Fernando R. Beltrán Nieves

Nota introductoria

Empezado agosto de 2005, se conformó un equipo de investigadores bajo el título: subproyecto de investigación “Una cultura política para la democracia en México y en los demás países de América Latina: lo nacional, lo regional y lo global”, perteneciente al Centro de Estudios Latinoamericanos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, de la UNAM. Las disciplinas que se han puesto en juego son la sociología, la historia, la ciencia económica y la ciencia política. Esta iniciativa, al igual que otras de ciencias sociales o de ciencias naturales, pertenecientes éstas a otras escuelas o facultades, han estado financiadas por la propia Universidad Nacional por medio de dependencias especiales, como la Secretaría de Desarrollo Institucional y la Unidad de Apoyo a la Investigación en Facultades y Escuelas, entre otras.

De varios frentes, principalmente del institucional, aunado a un cierto contexto más allá del nacional, se sugería que las empresas de investigación se orientaran a lo que se llama “investigación interdisciplinaria”. En términos intelectuales, de infraestructura e incluso institucionales, los reparos han coaccionado fuertemente esos anhelos de investigación. Dejado un tanto en suspenso esos anhelos y prefiriendo que en la propia práctica colectiva se encontraran ciertas respuestas, es que se echaron a andar las investigaciones, más bien particulares, al interior del proyecto. Son estas circunstancias las que dieron origen a los textos que en Sociología contemporánea se presentan para su difusión.

Atendiendo ciertas recomendaciones prácticas que había hecho el epistemólogo argentino Rolando García en relación a su propia experiencia en investigaciones interdisciplinarias, cuya idea principal de aquellas no era sino el supuesto de ser un experto en su propia disciplina para aspirar a “algo más”, es que nuestro objetivo particular de investigación comenzó a aclararse en gran medida, al menos para un cierto periodo de trabajo. De tal suerte que lo que había que proponerse era una mirada histórica sobre nuestro campo de saber particular y sobre lo que éste había investigado sobre nuestro objeto colectivo de interés (democracia en México), esforzándose en recuperar dicha historia, según nuestras posibilidades, y empeñándose otro tanto en comunicarla a los colegas (de las otras disciplinas) para que hubiese un terreno favorable a la interpelación más o menos profunda; con ello, al menos de nuestra parte, iniciar una verdadera sistematización de los diferentes puntos de vista sobre el objeto, una introducción bien hecha para ahora sí dialogar con los ya mencionados anhelos.

Fue el (re)encuentro con la obra La democracia en México, del sociólogo mexicano Pablo González Casanova, que posibilitó la definición de una verdadera experiencia particular de investigación. Así, el lector encontrará un tratamiento sociológico, en los cuatro ensayos que se presentan, en torno al ambiente sociológico nacional anterior a su emergencia, a las condiciones sociales nacionales e internacionales de su producción, a su supuesto intelectual, a sus herencias particulares, así como a ciertas trayectorias, entre continuidades y entre rupturas, de sus principales apuestas particulares sobre el mundo social y político mexicano.

Finalmente, debo señalar que el camino al que se ajustaron los trabajos, así como el énfasis en ciertos aspectos, fueron precisados, en gran medida, en base a la discusión colectiva sostenida por todos los integrantes del proyecto del CELA; sin embargo, como siempre, la responsabilidad del contenido y de la argumentación reside única y exclusivamente en sus autores. Es de mención, también, que estos documentos de investigación han seguido y siguen una vía original e institucional para su difusión impresa.